¡Por
fin! vendría la noche final. El 29 de septiembre, las 32
aspirantes al titulo de Señorita México, estaban
levantadas desde las 5 de la mañana con los nervios a flor
de piel, pues iniciarían toda una aventura que las llevaría
a la culminación de muchos meses de sacrificio, la corona
de Señorita México 1990 y el “honor”
de representar al país en Miss Universo 1991. La final
se efectuó en el Centro de Convenciones de Veracruz, EXPOVER.
Al llegar al lugar, todas se dirigieron a los vestidores para
comprobar que tenían todo listo, en ese momento a unos
minutos de que iniciara el evento, Lupita se dio cuenta de un
detalle, que debido a una confusión cuando se definieron
los vestidos de noche que usarían cada una, los zapatos
que le asignaron no combinaban en nada con su vestido, le pidió
a su mamá que fuera a comprarle unos, pero tenían
el tiempo encima.
Amablemente la Señorita Coahuila le prestó tres
pares, pero le quedaron grandes, (eran dos tallas mas grandes)
después consiguen otros, un poco más pequeños,
pero no de su talla, decide usarlos pidiéndole a Dios no
tropezar o quedarse como "La Cenicienta" con un solo
zapato en el escenario.
Lupita fue de las primeras en arreglarse pues (las participantes)
desfilaban en riguroso orden alfabético correspondiente
al estado que representaban.
Inicio un opening fastuoso, donde todas entonaron el tema de Veracruz,
del famoso Agustín Lara, las porras no se hicieron esperar.
Después introducciones y agradecimientos además
de una eterna espera, iniciaba la prueba en traje de baño,
todas luciendo un traje negro con dorado de una pieza. En dicha
prueba destacaron Baja California, Yucatán, Chihuahua y
Sinaloa.
Antes de iniciar la prueba en traje de noche la adrenalina y
los “bemoles” comenzaron a surgir; El maquillaje de
Lupita había quedado fatal, le daba un aspecto enfermizo
por lo que tuvo que buscar quien la retocase.
La primera semifinalista del grupo de 12 fue Baja California
(Lupita) seguida de Tlaxcala, Jalisco, Querétaro, Tamaulipas,
Sinaloa, Chihuahua, Yucatán, Veracruz, Chiapas, Colima
y Coahuila.
(Otro detalle a mencionar dentro de las semifinalistas, que nunca
se supo, fue que la representante de Querétaro no era la
ganadora estatal sino una participante (el 2do lugar) del concurso
Señorita Distrito Federal; la representante Queretana oficial
abandonó el concurso y a última hora se escogió
por “dedazo” a la chica que portaría la banda
de Querétaro. Curiosamente esta chica si clasifico a semifinales
y la representante del DF, no.)
Al ser la primer candidata en ser nombrada entre las semifinalistas,
Lupita pensó, ¡qué bien!, Pasé la primera
prueba, a seguir echándole ganas, antes era 1 entre 32,
ahora soy 1 entre 12.
Tras la primera ronda de preguntas, de interés general,
quedaron al final: Baja California, Yucatán, Chihuahua,
Veracruz y Chiapas.

Raúl Velasco se acercó a Lupita y le hizo esa pregunta
histórica tan recordada:
“La proximidad de fronteras con un país que habla
un idioma diferente al nuestro y que tiene también ideologías
diferentes a las nuestras… ¿Cree que tenga una influencia
muy grande dentro de la sociedad, un puerto fronterizo como es
Tijuana o viceversa, que podamos influir nosotros sobre nuestros
vecinos del Norte?
Ella respondió con mucha seguridad: "Mire Sr. Velasco,
si los estadounidenses vienen tanto a nuestro país, es
porque les gusta como somos, la verdad, Baja California, si, es
un estado fronterizo, pero creo que respetamos y defendemos mucho
lo que es lo nuestro, en lo personal puedo hablarle... Soy charra,
tengo 13 años practicando la charrería, es el deporte
nacional por excelencia y ¡Me encanta! los charros adoramos
México, los estadounidenses también adoran México,
entonces ¿Porqué adoptar las cosas de un país
extranjero?, ¡si ellos mismos mismos aman lo nuestro! ¡Hay
que respetarnos y hay que seguir adelante como mexicanos que somos!
“
Es fecha que hoy en día, Lupita es recordada por esta respuesta
tan contundente y con tanto aplomo en la era del concurso Señorita
México. Rompiendo el sonsonete típico de una reina
de belleza a la hora de contestar en dichos eventos.
Comenzó Raúl Velasco a nombrar a las finalistas
con sus respectivas posiciones: 5to lugar Chihuahua, 4to lugar
Yucatán, 3ero Veracruz (quien antes de ser nombrada apretó
la mano de Lupita y le dijo: “¡Yo soy el tercer lugar,
estoy segura, lo presiento y tu tienes que ganar!”).
Al quedar sola con la Señorita Chiapas, Lupita no pudo
más que pensar en las ruidosas porras que apoyaban a la
chiapaneca, incluso vio como la madre de esta (Chiapas) levantaba
los brazos en señal de triunfo.
Lupita tomó de la mano a su compañera, quien tenía
los ojos llenos de lagrimas y le dijo: "No se que va a pasar
ahora, pero pase lo que pase quiero felicitarte y desearte lo
mejor siempre", Lilia le contestó "igualmente".
-¡2do lugar, Señorita Chiapas…! “¡La
nueva Señorita México es Guadalupe Jones Garay,
de Baja California!”
“Todo sucedió con una rapidez increíble, no
supe que pasó con Chiapas, llegó Marilé del
Rosario y me impuso la banda y la corona que me acreditaban como
la nueva reina de belleza nacional...” Lupita Jones.

Una aplaudida decisión a un jurado que vio más allá
del favoritismo, Marilé del Rosario Santiago, Señorita
México 1989, coronó a una mujer de belleza innegable,
pero sobretodo una mujer sorprendente, con sed de triunfo y con
un amor por su patria que la llevaría a conquistar nueve
meses más tarde, el título de Miss Universo. El
camino sería muy difícil, tanto que su triunfo tambalearía
para siempre los cimientos de un certamen condenado a desaparecer…
Pero esa es otra historia.

Muchas Gracias a: Arturo García, José O. Medel,
Víctor López López, Lestat, por documentación,
fotografías y apoyo.
Especialmente a Lupita Jones por aceptar este humilde homenaje
y por compartir detalles de un evento de su vida tan trascendente.
¡GRACIAS DE TODO CORAZON!
Publicado
por www.elanecdotario.com el 01 de octubre de 2005